EL GRAN NIVELADOR: Violencia e historia de la desigualdad desde la Edad de Piedra hasta el siglo XXI

En la vasta biblioteca de obras que abordan la desigualdad pocos libros han logrado capturar la complejidad y las intrigas de este periodo como "EL GRAN NIVELADOR: Violencia e historia de la desigualdad desde la Edad de Piedra hasta el siglo XXI". Escrito por Walter Scheidel, se erige como un faro que ilumina el intrincado laberinto de eventos históricos, fuerzas igualadoras y transformaciones que han moldeado la desigualdad económica a lo largo del tiempo.
El Gran Nivelador traza el curso de eventos que marcaron hitos en la historia de la desigualdad desde la Edad de Piedra hasta el siglo XXI, centrándose en periodos clave como las guerras mundiales, las revoluciones del siglo XX y las grandes pandemias. Detallando los efectos de estas fuerzas igualadoras (apradrinadas por el autor como los 4 jinetes), los colapsos estatales y las transformaciones sociales, ofrece una visión panorámica de los mecanismos que han moldeado la distribución económica a lo largo del tiempo.
Walter Scheidel identifica cuatro fuerzas que históricamente han reducido la desigualdad:
1) La guerra,
2) Las revoluciones
3) El colapso de los estados
4) Las pandemias
En esta entrada nos centraremos en como estoas fuerzas niveladoras han ido reduciendo la desigualdad y que nos espera en un futuro en el ambito de la desigualdad.
A lo largo de la historia, cuatro fuerzas igualadoras han reducido la desigualdad económica: la guerra, las revoluciones, los colapsos estatales y las pandemias.
Como primer jinete estan las guerras; donde destacan conflictos como la Primera Guerra Mundial transformaron las economías mediante movilización masiva, inflación y políticas fiscales progresivas que nivelaron la riqueza, aunque con un alto costo humano y social.
El segundo jinete se encuentran las revoluciones.Como la rusa de 1917 y la china de 1949 implicaron expropiaciones y reformas radicales que redistribuyeron tierras y recursos, reduciendo la brecha económica entre clases. Sin embargo, estas transformaciones tuvieron un alto costo humano, incluyendo violencia, purgas políticas y crisis económicas.
El cuarto jinete son los colapsos estatales. La caída de estructuras políticas, como el Imperio Romano, permitió redistribuciones abruptas que favorecieron a sectores antes empobrecidos. Aunque estos procesos redujeron temporalmente la desigualdad, también trajeron caos y pobreza, como ocurrió con el colapso de Somalia.
Y como último jinete se encuentran las pandemias.Encontramos catástrofes como la Peste Negra que alteraro la economía al reducir la población, aumentar los salarios reales y redistribuir la riqueza. Sin embargo, las pandemias modernas, como el COVID-19, han tenido impactos mucho menos significativos en la desigualdad.
Aunque estas fuerzas han generado cambios importantes, sus impactos frecuentemente han sido acompañados de devastación humana y social.
El autor, Walter Scheidel ,también reflexiona sobre los mecanismos no violentos para combatir la desigualdad. Las reformas fiscales progresivas y la expansión del estado de bienestar en países nórdicos son ejemplos notables. Sin embargo, enfatiza que estos métodos no han alcanzado el impacto transformador de los "Cuatro Jinetes".
Acercándonos a la actualidad del siglo XXI,Scheidel reflexiona sobre el regreso de la desigualdad, destacando que esta tendencia se ha intensificado en el mundo contemporáneo debido a varios factores clave, conocidos como factores contemporáneos que impulsan la desigualdad:
1. Globalización: Empresas multinacionales como Amazon y Apple concentran enormes fortunas, mientras muchos trabajadores enfrentan salarios estancados y condiciones precarias.
2. Tecnología: La automatización ha reducido la demanda de trabajadores no cualificados, ampliando la brecha entre quienes poseen habilidades especializadas y quienes no.
3. Políticas fiscales: Recortes de impuestos para las élites, como los implementados en la era Reagan, han debilitado la redistribución de la riqueza.
Scheidel argumenta que históricamente, solo eventos traumáticos como guerras, revoluciones, colapsos estatales y pandemias han logrado reducir drásticamente la desigualdad. En su ausencia, considera improbable una reducción significativa de las disparidades económicas.
Sin embargo, propone algunas medidas para mitigar estos efectos:
- Políticas fiscales progresivas para redistribuir la riqueza.
- Regulación del capital globalizado para limitar la concentración excesiva de riqueza.
- Fomento de la educación y movilidad social para romper ciclos de pobreza y expandir oportunidades.
Aunque escéptico, sugiere que estas medidas pueden aliviar las consecuencias negativas de la desigualdad en el contexto contemporáneo.Peo tenemos que preguntarnos ¿ estamos dispuestos a comprometernos con ello?
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